Sin duda la parte más visible y asquerosa del actual Partido Popular es la parejita Mariano-Cospedal. Chulería y despotismo los definen, pero sobre todo destacan por sus carencias. Carecen de equilibrio, carecen de principios, carecen de respeto por la verdad, y quizá ante todo carecen de la autoestima necesaria para dejar de ser como son.
Pero ésa es la parte visible del iceberg, la que te lleva a decir “Rajoy y Cospedal: márchense“. Pero es que no son solo Rajoy y Cospedal, es que ahí tenemos al alcaldín, a Cobo, a Soraya, a Feijóo, a Arenas, a Camps, etc. Rajoy y Cospedal pueden parecer la parte más detestable del PP, pero son solo la punta del iceberg. Hay mucho más bajo la superficie.
La última andanza de estos impresentables ha sido suspender la militancia de Ricardo Costa sin dar una explicación y sin pasar siquiera por los órganos pertinentes del partido (vaya ejercicio de democracia interna, señores, como para meter a esta tropa en la Moncloa).
Rajoy se enfrenta a Aguirre, pero no actúa contra Cobo-Gallardón.
Rajoy actúa despóticamente contra Costa, pero es un corderito con Zapatero.
¿Es blando? No, no es blando. Es chulesco, prepotente, injusto y arbitrario con sus subordinados y con las personas que pueden disputarle el liderazgo en el PP, pero no con sus amigos y personas sobre las que no tiene poder de coacción.
Y es que ha vuelto a salir el Rajoy chulito del discurso de Elche, retando a Aguirre a que diga si se opone a que Rato sea el presidente de Caja Madrid. “Creo que sería un extraordinario presidente de Caja Madrid. Y si alguien no lo cree, que lo diga“. ¡Pero qué chulito es este señor! A mí que se me pogan chulos estos mindundis me repatea el estómago, ¿pero quién se ha creído que es este señor? Está claro por qué era un político gris, acostumbrado a no hablar demasiado, porque cuando abre la boca es para cagarla. De haber hablado un poquito más hace unos años quizá Aznar no habría cometido el error de ponerlo al frente del PP.
A Costa le han suspendido de militancia supuestamente por realizar manifestaciones que dañan la imagen del partido. ¿Ya está? ¿Dañan la imagen del partido según el criterio de quién? ¿El personal de Rajoy? Justamente cuando Cobo-Gallardón acaba de faltar al respeto a Esperanza Aguirre y Rajoy no ha hecho nada, es una tomadura de pelo y una arbitrariedad que se actúe contra Costa. Pero es más, con ese criterio la primera militancia que debería suspenderse es la de Rajoy, pues nadie daña la imagen del Partido Popular más que él. Y el problema con Rajoy ya no es el daño a la imagen, sino el daño que ha hecho al “fondo” del partido, que bajo su tutela no es más que una agrupación de chulitos que solo aspiran a forrarse sin pegar un palo al agua. Algo así como una ampliación de la mafia de la ceja.
Rajoy debería aplicarse su propia medicina. Editorial de Libertad Digital.