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Lo natural es la religión

Publicado en
  • A mí que no me digan: lo natural es el matrimonio entre un hombre y una mujer. El resto de matrimonios no sirven para tener hijos
  • ¿El matrimonio tiene que ver con la naturaleza o es algo social?
  • Quiero decir que lo natural son las relaciones sexuales hombre-mujer
  • Si solo existiesen los heterosexuales sí, pero la naturaleza no solo crea heterosexuales por lo que lo natural para unos es la relación hombre-mujer y para otros lo natural es la relación hombre-hombre o mujer-mujer. Todos somos parte de la especie humana, no solo los heterosexuales
  • Pero los otros no pueden tener hijos
  • ¿Y?
  • Que las relaciones sexuales existen para poder tener hijos
  • ¿Y eso quién lo dice?
  • La naturaleza
  • La naturaleza crea seres humanos, pero en ningún sitio está escrito que vengamos al mundo para cumplir una misión, ni la de procrearnos ni ninguna
  • ¿Entonces para qué nos dota la naturaleza de órganos sexuales?
  • Los tenemos, y se pueden usar para la reproducción, pero eso no quiere decir que alguien los haya puesto ahí para que podamos cumplir con una misión diseñada ni por la naturaleza ni por Dios
  • Yo no he hablado de Dios
  • Estás hablando todo el rato de Dios

Hace ya años (nos hacemos mayores, ¿verdad ariovisto?) que mantuve una discusión privada con un forero sobre si la homosexualidad era una enfermedad o no. Este forero nunca hasta entonces se había identificado como cura, pero un tiempo más tarde supe que lo era. Su postura, a la que podríamos llamar “naturalismo” no era sino una forma de presentar sus creencias religiosas como si en realidad no fueran tales, sino el dictado de la mismísima naturaleza. El diálogo que he puesto al inicio refleja más o menos las posturas, pero, por aclararlo un poco, sus falaces argumentos se basaban en expresiones del estilo:

Tenemos ojos para poder ver: si naces sin ojos no puedes usar un órgano para la función para la que ha sido concebido y por tanto tienes una enfermedad

Es decir, omite la palabra Dios, habla de naturaleza, pero lanza como dogma que nuestra naturaleza es la que dictamina que somos como somos para algo. Mi argumento contra su falacia:

Tenemos ojos y gracias a ellos podemos ver. No es que los ojos estén ahí para eso, porque eso querría decir que alguien asigna una función o misión a las cosas (los órganos), y no hay nadie que haga eso. Están y los usamos, no hay más. Si poder ver o no es una enfermedad es una declaración que los seres humanos deciden cuándo es aplicable, no lo decide la naturaleza. El concepto de enfermedad es una creación del ser humano

Por supuesto no llegamos a ningún acuerdo. Y básicamente nos quedamos enrocados en ese punto, en el que él trataba de hacer pasar como cosa de la naturaleza los dictados de su religión.

Google me ha llevado a una página donde se recogen argumentos similares a los de este cura del que hablo: “la homosexualidad es una inclinación del instinto sexual incongruente con la naturaleza de la especie humana, el instinto de conservación y el acceso al amor de benevolencia“. Un poco más adelante se deja claro que “un acto se ha considerado y se considera natural cuando está en armonía con la esencia del hombre, con su ser tal como ha sido querido por Dios“. O sea que cuando dice naturaleza, en realidad quiere decir Dios.

No entiendo qué es eso del acceso al amor de la benevolencia (ni me importa, la verdad), dejo para luego lo del instinto de conservación, y me centro en lo de la incongruencia con la naturaleza de la especie humana. ¿Quién ha definido la naturaleza de la especie humana de forma que deja fuera a los homosexuales? Porque la propia naturaleza no ha sido, pues hay heterosexuales y homosexuales y los ha habido siempre. ¿Cómo puede ser incongruente con la naturaleza lo que se crea de forma natural, sin intermediación ni manipulación alguna por parte del hombre?

En cuanto al instinto de conservación, ¿es un mandato divino que debemos tenerlo? Porque la naturaleza a algunos nos orienta de forma que es más fácil que tengamos hijos y a otros de forma que es más difícil o imposible, pero no es la naturaleza la que dice que debamos tener instinto de conservación. Luego no tenerlo no va contra la naturaleza, sino contra los dogmas religiosos. Más adelante el texto dice de la homosexualidad: en todo caso si la naturaleza lo promoviese como un objetivo deseable de comportamiento humano hace siglos que el hombre hubiera desaparecido de la faz de la tierra y el planeta estaría poblado por los simios y los insectos -la especie más resistente en la escala zoológica-“. ¿La naturaleza es un ente inteligente que toma decisiones sobre qué debe o no debe promoverse? Yo creo que la naturaleza ni promueve ni deja de promover. Si la persona que lo ha escrito es consciente, como hemos visto antes, de que su concepto de naturaleza es el de “la creación de Dios”, ¿por qué trata de vender al lector como un hecho científico y no sesgado por la religión lo que la naturaleza promueve? ¿Por qué no dice si Dios lo promoviese? Es curioso pensar que si se sustituye en ese texto “naturaleza” por “Dios” tendríamos que concluir que los homosexuales existen porque así lo quiere Dios. ¿Cómo podrían estar entonces en contra de la naturaleza(=Dios)?

No he leído todo el documento, pero he visto algún otro razonamiento (con perdón) que me llama la atención. Por ejemplo del texto se deduce que las enfermedades de origen genético no existen: “Si la homosexualidad se asentara en un causa genética, bien en un cromosoma o en genes distintos de varios cromosomas, hubiera desaparecido como una alternativa de la conducta humana sexual por su esterilidad e inutilidad en cuanto al aseguramiento del hombre futuro“. No sé cuál es el origen de la homosexualidad (¿debe importarme?), pero siguiendo ese argumento cualquier enfermedad de origen genético no puede existir pues habría desaparecido por su inutilidad en cuando al aseguramiento del hombre futuro. Lo que no sirve para reproducirse no existe: ¡cuestión de ciencia!

Por cierto, la página a la que me refiero está alojada en el “Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF)

Maybe there’s a God above
But all I ever learned from love
Was how to shoot at someone who outdrew you

»

  1. A lo mejor hay 999 cosas que son positivas en la religión y en el tema homosexual no compartan tus ideas, aunque entienda que para muchos sea motivo suficiente para hacerse mormón, confucionista o cienciólogo, incluso musulmán o nada…

    No conozco ningún club perfecto. Y por supuesto, no creo que el dr. Dicybug se haga socio del club católico, ni ellos lo esperen, ni creo que obliguen a nadie ni a ser católico ni a ser no-católico. En las iglesias sí hay listas abiertas. ¿No te gustan? No las mires.

    Lo natural es comerse unos a otros (cadena alimentaria-depredación, etc..) … también, pero mira, alguien notó que el hecho de ser inteligentes era un privilegio – que algunos asociaron a Dios y otros a la Química…-en ambos supuestos con bastantes elementos de fe, hasta el momento, y mientras lo siglos y los avances científicos no digan lo contrario. (Lo mismo dentro de doscientos años se ríen de los “divinos” y de los “químicos”, a saber)

    Lo ideal sería que todos nos respetáramos… pero todos a todos… y nadie se metiera a andar trasteando ni en las entrepiernas ni en las sacristías de nadie.

    Interesante artículo, dr.

    Responder
    • Es importante ser conscientes de quién le mete el dedo en el ojo a quién. Si este club sigue pretendiendo que el matrimonio legal, el que afecta a toda la sociedad y no solo a su club, se rija por la ideología del club, ellos son los que meten el dedo. No son las víctimas. No es que haya gente con ganas de hacerles la puñeta (que también la habrá): son ellos los que son incapaces de entender que su club tiene unos límites y que es una barbaridad que la sociedad al completo se rija por la normativa de su club.

      Y como en parte sí saben que exceden los límites tratan de vendernos la idea de que no solo es religión, sino que la homosexualidad es “contra natura”.

      “La homosexualidad es algo que está contra la naturaleza”

  2. Recuerdo que a raíz de aquella discusión empezaste a tener frío por aquí afuera.😉

    Cuánto frío pasamos los que no queremos cobijarnos en la trinchera del fundamentalismo religioso ni en la del fundamentalismo progre. Porque querer ajustar la naturaleza a unos sesgados esquemas ideológicos (“sólo es natural lo que mi religión dice y el que dice lo contrario está contra natura”, por un lado, “las ciencias naturales hacen evidente la inexistencia de Dios y el que dice lo contrario está contra natura”, por el otro) es sólo eso, fundamentalismo.

    Responder
    • ¡Qué jóvenes éramos!🙂
      Ya ya casi ni me acuerdo de aquel foro. Tengo una memoria desastrosa (lo que para ciertas cosas es bueno).

      Cuanto antes se asume que hace frío, menos duele luego.

      Me alegra ver que estás “de vuelta”.

  3. Pufff, estoy de vuelta de todo. “Mienmano” probablemente vivirá hasta las elecciones, y ni un día más. Lleva demasiado tiempo con respiración assitida.

    Responder
  4. En aquellas jornadas de Valencia tuve la oportunidad de escuchar argumentos similares. Un doctor (creo que endocrinólogo, concretamente el Dr. Vicente Bataller), homosexual para más señas, decía que la transexualidad y la homosexualidad son “naturales”, mientras que la asexualidad “no es natural”. “Es una enfermedad producto de un trauma, del que a veces ni se es consciente”, añadió más tarde.

    No recuerdo quien decía que lo malo del iusnaturalismo es que sirve para justificar cualquier cosa, y lo bueno, que todo el mundo lo sabe. Este señor se equivocaba en la segunda parte de su frase.

    Sin duda, hablar de “la naturaleza” y de “Dios” es lo mismo: una referencia a un ente sobrenatural y mitológico del que emanan una serie de normas claramente deducibles de la observación detenida de este mismo ente, y que, casualmente, siempre coinciden con las normas morales propias y particulares del hablante. Pero como bien dices, hablar de “la naturaleza” tiene la ventaja de soslayar la incómoda cuestión de si Dios existe o no (ya que la naturaleza, en bastracto, existe obviamente), por lo cual puede ser utilizado hacia quienes no practican una religión determinada, y también por quienes no practican una religión determinada. Llega a ser sorprendente lo similares que son los argumentos que se esgrimen desde la Universidad de Navarra en contra de la homosexualidad y la transexualidad, y los argumentos que se esgrimen desde los sectores conservadores del movimiento LGTB (y no, no estaba pensando en COLEGAS, aunque también podrían valer como ejemplo) en contra de las identidades y sexualidades que no se ajustan a los parámetros que para ellos son aceptables.

    En cualquier caso hay que señalar que decir que “la homosexualidad es una inclinación del instinto sexual incongruente con la naturaleza de la especie humana, el instinto de conservación y el acceso al amor de benevolencia“ parece ser totalmente distinto de decir “la castidad [de sacerdotes y monjas] es una inclinación del instinto sexual incongruente con la naturaleza de la especie humana, el instinto de conservación y el acceso al amor de benevolencia“. Es curioso, porque el hecho de que ciertas personas decidan renunciar al acceso del amor de benevolencia (sea lo que sea eso) y a reprimir su institnto de reproducción (amén de todo instinto de satisfacción sexual, ya que generalmente quienes eligen vivir en castidad tampoco deberían practicar la masturbación) a causa de sus creencias religiosas, no suele ser considerado como enfermizo, sino más bien como digno de admiración.

    Vamos que si ser homosexual se considera una enfermedad porque no se usan los órganos sexuales para la función correspondiente (que, contra toda evidencia, no está relacionada, al parecer, con la obtención de placer sexual y el consiguiente bienestar psicológico y aumento de la salud mental, e incluso física, en el caso de las mujeres que, si no tienen una cantidad mínima de orgasmos pueden sufrir de incontinencia urinaria por debilitamiento de los músculos abdominales), lo mismo se podría decir de la Vocación, que es el deseo de tomar los hábitos y dedicar la vida al servicio de Dios, renunciando a utilizar los órganos sexuales para su función.

    Por mi parte he tomado la sana decisión de alejarme de cualquiera que me venga a dar argumentos en los que interviene Dios o la naturaleza (sean o no religiosos). Quien usa argumentos irracionales suele ser imune a la racionalidad, e incluso la desprecia.

    Responder
    • iusnaturalismo… no conocía el término. No, claro que no todo el mundo es consciente del origen de ciertas ideas. Yo creo que mucha gente tiene grabado a fuego que la naturaleza dice ciertas cosas y no se han parado a pensar quiénes son en realidad “los portavoces de la naturaleza”, los que han establecido qué es natural y qué no lo es. Esto me recuerda al chiste del sordomudo:

      La Mafia de Nueva York contrata a un sordomudo para hacer los cobros por “protección”, pensando que, de ser atrapado, el tipo no podría cantar.

      Durante la primera semana, el tipo cobró más de U$S 500.000 En la segunda, superó el U$S 1.000.000 Y en la tercera superó los U$S 1.500.000 Pero en ésa oportunidad escondió el dinero y trató de escapar de la ciudad. La Mafia lo buscó, lo encontró, y mediante un intérprete, lo interrogaron.

      Ordena el mafioso: “Pregúntale dónde está el dinero”

      El intérprete, mediante señas, le pregunta al sordomudo: “¿Dónde está el dinero?”.

      El sordomudo hace unas señas, diciendo: “No sé de qué está hablando.”

      El intérprete traduce: “Dice que no sabe de qué estás hablando.”

      El mafioso saca una 38 y se la mete en la oreja al sordomudo. Y nuevamente ordena al traductor: “Preguntale dónde está el dinero, a ver que dice ahora.”

      El sordomudo hace unas señas frenéticas contestando: ” Está en el Central Park, bajo el tercer árbol a la izquierda, a partir de la entrada de la calle 81 Oeste.”

      El intérprete muy serio traduce: “Dice que no sabe de qué narices estás hablando. Que no tienes huevos para apretar el gatillo y que te vayas a cagar.”

      Sí, lo de la castidad de los sacerdotes y monjas es “completamente distinto”. Pero no les llames enfermos mentales, que les molesta. Ellos pueden emplear esas descalificaciones con los homosexuales, pero ojito que les llames tú enfermos mentales, que se lo toman a mal.

      Nota: Sé que no redacté el texto teniendo en cuenta que aparte de hombres y mujeres hay más posibilidades. También soy consciente de que uso “homosexualidad” como comodín para referirme a homosexualidad, lesbianismo, bisexualidad, etc. Espero que no moleste a nadie.

  5. A través de Pío Moa llego a esta página, donde se reproduce un diálogo relacionado con esta entrada:
    http://cmcort.wordpress.com/2008/06/29/un-intercambio-epistolar-a-raiz-de-la-falacia-naturalista-de-hume/

    A rose by any other name would smell as sweet.

    Responder
    • Muy buena entrada esta que enlazas. A estas alturas ya he aprendido a no entrar al trapo de ese tipo de cosas (no por falta de ganas, sino porque no lleva a nada) y explicarle a ese señor que, en efecto, forzar la naturaleza humana no hace al hombre más feliz, sino más desgraciado. Yo antes de empezar mi transición, pensaba siempre en suicidarme, y ahora soy bastante feliz, aunque estoy en paro desde hace siglos, además de tener otros problemas no relacionados. También le señalaría que Platón, filósofo griego al que cita ámpliamente, era homosexual, al igual que su maestro Sócrates y su alumno Aristóteles. Decir que Platón da argumentos en contra de la homosexualidad es como decir que Santo Tomás de Aquino la apoyaba.

    • En realidad el interlocutor, al que llama R, explica las cosas bastante bien (o eso me parece), por lo que efectivamente da la sensación de que el debate es estéril (al menos si se pretende convencer a alguien, aunque a veces no callarse ante ciertas cosas puede ser un objetivo en sí mismo).

      Como aprendizaje de ese debate saco que citar a filósofos clásicos no aporta nada al pensamiento humano. Quizás al contrario, y sea la trampa para no pensar y persistir en los argumentos falaces. ¿Aportan algo las citas que pone o simplemente pretenden matar el debate?

      Mis conclusiones:
      – La heterosexualidad es antinatural, en tanto que es una desviación del instinto homosexual. Se puede considerar la heterosexualidad una tara.
      – Criar a los hijos es antinatural, en tanto que es una desviación del instinto asesino.

      Una vez se decide cuál es el instinto bueno el resto son taras.

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