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The 7 habits of Highly Effective People

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stephen-covey-7-habits-of-highly-effective-people1Hoy he terminado de leer este libro que me regaló mi hermano. Deduzco que cree que me faltan “habilidades sociales” o algo así.

No pretendo resumir en unos párrafos lo que al autor le lleva más de 300 páginas explicar, pero sí ofrecer una idea básica del objeto de este libro. A un lado de este corto camino quedarán sin duda anécdotas, consejos y reflexiones interesantes del autor, Stephen R. Covey.

No sé muy bien cómo traducir el “effective people” del título, pero yo diría que es la gente que consigue sus propósitos. El autor propone una serie de aspectos/hábitos que cree útiles para personas que aparentemente son felices, que de cara al exterior lo son, pero que sienten que hay problemas de fondo en su vida personal, familiar o empresarial. Esos hábitos son:

  1. El primer paso para conseguir nuestros propósitos es ser conscientes de que podemos tener los nuestros, de que no somos seres puramente reactivos que simplemente reaccionan ante los estímulos del mundo exterior según un programa preestablecido e inalterable. Existe un hueco entre estímulo y reacción que nos permite actuar según nuestros propios valores e intereses. Somos dueños de nuestros actos y somos los que establecemos cómo nos comportamos. En un símil informático empleado por el autor, este hábito consistiría en asumir que soy el que escribe mi programa. Podemos actuar, en lugar de ser actuados. Si así lo sentimos, nos anima a cambiar el insano programa que nos han dado, fruto de nuestra niñez y del espejo social.
  2. Una vez somos conscientes de que somos dueños de nuestros actos, el siguiente paso es establecer cómo queremos comportarnos, es decir, escribir el programa. Para ello propone huir del día a día, y visualizar, imaginar, que estamos asistiendo a nuestro propio funeral (dentro de muchos años, espero) y pensar qué querríamos que dijera nuestro esposo/esposa de nosotros en ese acto. ¿Y un amigo nuestro? ¿Y un compañero de trabajo? ¿Y un conocido de la iglesia? Con la respuesta a las preguntas anteriores en mente, identifiquemos los distintos papeles que desempeñamos en nuestra vida y escribamos para cada uno de esos papeles unos objetivos que desearíamos alcanzar. Debemos detectar cuáles son las normas éticas, morales y personales que nos satisfacen, que encajan con nuestra individualidad, que encajan en nuestra visión de lo que nos gustaría llegar a ser.
  3. Una vez hemos determinado nuestros objetivos en los distintos papeles en los que nos movemos, el autor nos propone establecer un calendario semanal (insiste en las ventajas de que sea semanal, y no diario) en el que asignemos tiempo al cumplimiento de nuestros objetivos. No debemos dejar que lo urgente quite protagonismo a lo importante. Son especialmente problemáticos los “asuntos importantes que no son urgentes”, porque tienden a ser desplazados por otros que no siendo importantes sí se presentan como urgentes. Por ejemplo, hacer ejercicio físico puede ser menos urgente que otras tareas, como una llamada telefónica, pero es importante para nosotros. En el hábito 3 convertimos los objetivos expresados en el hábito 2 en un plan de acción, que se traduce en una planificación semanal de tareas. Éste hábito podría llamarse: lo primero es lo primero: priorizamos nuestra agenda de acuerdo con nuestros objetivos en la vida.
  4. Los tres hábitos anteriores son de tipo personal. Ejecutarlos con éxito son “victorias personales”. El hábito 4 tiene que ver con la relación con otras personas. Solo una persona coherente con unos principios y valores puede triunfar en sus relaciones con otras personas. No hay atajos ni trucos ni técnicas mágicas, solo vale la autenticidad, la honestidad, la coherencia. Los hábitos sociales se basan, a juicio siempre del autor, en: entender al individuo, prestar atención a las pequeñas cosas, mantener las promesas, dejar claras las expectativas, mostrar integridad personal y pedir perdón sinceramente cuando nos equivocamos. El hábito 4 es pensar Win/Win (Ganar/Ganar), es decir evitar situaciones donde para que unos ganen, otros tengan que perder, como por ejemplo ofrecer a los empleados un estímulo que sea que el mejor empleado del año sea recompensado con un viaje al Caribe. Ése gana, ¿y pierden el resto? Eso no funciona como estímulo. Lo mejor es buscar caminos Win/Win donde todos ganan.
  5. El hábito 5 es primero tratar de entender y luego tratar de ser entendido. Al escuchar a alguien recomienda evitar las “respuestas autobiográficas”: juzgar (según nuestra óptica), aconsejar (basándonos en nuestra propia experiencia), interpretar (basándonos en nuestros propios motivos y comportamiento) e investigar (hacer preguntas desde nuestro marco de referencia). Solo cuando la conversación es en términos lógicos hay lugar para el consejo, pero cuando están implicadas emociones lo único que debemos hacer es tratar de entender a nuestro interlocutor.
  6. El hábito 6 es tener la mente abierta, ser conscientes de que los otros ven las cosas desde otros puntos de vista y que tratar de entenderles puede llevar a soluciones creativas a los problemas que sean mejores de las que cada uno por su lado podría haber propuesto.
  7. El último hábito es renovarse, prestar atención al mantenimiento de nuestras dimensiones física, espiritual, cultural y emocional. Por ejemplo: hacer ejercicio, escribir un diario (¿un blog sirve?), leer buenos libros, practicar los hábitos 4, 5 y 6 en nuestras relaciones diarias, y ayudar a otras personas, quizá haciéndoles ver que no tienen porqué ser “reactivos”, sino que pueden tomar las riendas de sus vidas y abandonar el “programa” que les hace infelices y sustituirlo por uno propio acorde a sus propios valores (todo esto lo dice el autor, supongo que para inducir que yo escriba esta reseña, y él venda algún ejemplar más. No es listo ni na el gachó) .

Yo diría que la idea básica que pretende transmitir es que la felicidad se alcanza basando nuestra vida en principios sólidos, en valores en los que nosotros, cada uno, creamos de verdad. Esos principios no nos dan la respuesta, pero nos ayudan a encontrarla, proporcionándonos una base sólida en la toma de decisiones. Esos principios nos proporcionan una base inmutable que nos hará soportar mejor los cambios, las adversidades. Si nuestra autoestima depende de factores como el amor de nuestra esposa, el dinero o el reconocimiento social, no seremos dueños de nuestras vidas sino que seremos personas dependientes. El dominio de nuestra vida, ser independientes, es lo que nos proporciona respeto por nosotros mismos, y a la larga nos permite establecer sólidas y productivas relaciones con los demás, es decir, poder llegar a ser interdependientes.

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  1. Joer.. ¡¡Había entendido los siete “hobbits”!! Sólo me faltaba “Snowhite”, rodeada de pajaritos… o gatos…

    Tu conclusión es perfecta – ahora sin bromas – y estoy muy de acuerdo con mr. Covey. Sin tanto “teorismo” ni meteorismo, yo pensaba algo así. Siempre he pensado lo “conveniente” que resulta ser egoísta, pero se trata de un egoísmo metódico – como el de Descartes-; o sea, ser egoísta con la clara intención de que te sobre el amor para que lo puedas repartir. Si andas falto de amor, malamente lo podrás repartir y la caridad bien entendida empieza por uno mismo . Frecuentemente, andamos tan ofuscados recogiendo las migajas de otras mesas, que acabamos por conformarnos con cualquier sobra de mayor tamaño que encontremos. No deja de ser sobra, y no dejamos de pulular por debajo de la mesa. ¿Cómo voy a compartir sobras?

    Emulando a Sócrates…

    Sólo aquel que conozca lo que es la felicidad, podrá ser feliz y, por tanto, trasmitir felicidad a los demás.

    Otro tema es el de los principios. Sería ideal que existiera una tienda donde los vendieran a granel, con certificado de garantía, y financiación CAM.. ¡Ahh, los principios…! que deberían llamarse finales. Poca gente se sienta y dice… Estos son mis principios . ¿Qué ocurre si tus principios son erróneos, manipulados por otros, copiados, o puestos ad hoc ? Me imagino que en ese caso vendrían bien dos frases: una de San Agustín Enim si fallor? Quod si fallor, sum. (more or less)(¿Y si me equivoco? Pues si me equivoco es que existo.)
    O esta otra, que no recuerdo de quién es.
    “Me encanta ver la seguridad con la que te equivocas.”
    ……
    El 1º- 2ª está en venta. Hay un poco más de luz y tiene macetas. Y el dormitorio está cerca del sofá del salón.
    ……

    Un abrazo, Piggynut.

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  2. Buenos días Dicy:

    Si te soy sincera, yo también prefiero la narrativa a la poesía, desde siempre. Nunca he creido tener especial sensibilidad para entender la poesía y mucho menos apra escribirla. Lo mío es la prosa, sin duda. Pero Machado es Machado!

    Este post tuyo me interesa: lo leeré esta tarde cuando salga del trabajo o a mediodía cuando venga de comer.

    Un beso

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  3. Bueno, tú empieza a estudiarte la Guía para torpes que me reclamaste en tu anterior comentario, convence a Saporima para que te dé un par de clases particulares, y si no la cátedra, al menos… la conserjería tiene una vacante…

    Ten cuidado con las humedades y las oscuridades y si te da por comer pescado… ¡ya sabes lo que le pasó a un ex-amigo tuyo-nuestro)

    Abrazos.

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  4. A mí las pocas veces que me dicen que no tengo habilidades sociales me pongo a pegar patadas en las espinillas, y ya no me lo dicen más.

    Te vas a creer que es broma, pero funciona.

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  5. Hola Dicy:
    Hoy me he dado cuenta de que sí tengo la capacidad de olvidar lo malo (o, al menos, relegarlo a lo más profundo de mi mente) y quedarme y revivir sólo lo bueno. Pensé que no sería capaz, pero ya ves: hoy ha obrado el milagro. Supongo que los consejos de la gente que me rodea (dentro y fuera del ciberespacio), mis deseos de mirar hacia adelante, crecer y superarme y mil razones más están dando sus frutos.

    Sí, ese año fue genial y hoy, al oir esa canción me han asaltado todos los buenos recuerdos y, curiosamente, apenas ninguno malo.

    Curioso tu post: he tenido durante dos semanas un curso d emotivcación, autoestima y autocontrol (del estrés) en el trabajo y me parece a mi que el psicólogo-profe se leyó ese libro…

    Por cierto Ariovisto, que como diría Groucho Marx: ESTOS SON MIS PRINCIPIOS. SI NO LE GUSTAN, TENGO OTROS. Ea!

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  6. Hola Dicybug,
    Muy interesante. Gracias por hacer esta síntesis del libro y compartirla con nosotros.
    Un beso.

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  7. La verdad es que sí: hoy estoy contenta y, como tú mismo has dicho, eso se nota. En mi cara, en mi actitud…incluso en lo que escribo.

    Estoy de acuerdo en que el libro dice cosas que son, más o menos, obviedades…peor cuando te lo dice un psicólogo que cuelga un título de la pared como que te lo crees más (y mejor)…cosas del ser humano, ¿no? que prefiere pagar para que le digan lo que los amigos pueden decirte gratis…o lo que tú mismo puedes deducir si prestas un poco de atención.

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  8. Hola, Buggy:

    Creo que ya te comenté que este tipo de libros no me gustan mucho, pero creo que hay que sacar de todo lo positivo y seguro que aporta algunas buenas ideas para llevar a la práctica. No sé si existen trucos o recetas mágicas para mejorar nuestras habilidades sociales. Considero que se aprende a mejorarlas profundizando en ellas, incluso equivocándonos o, tal vez, gracias a nuestros errores. En definitiva, es un tema muy interesante y me obliga a preguntarme: cuando la gente necesita de tales libros, ¿no será eso una clara confirmación de que vivimos en un mundo cada vez más individualista, deshumanizado e incomunicado?

    Tras el paréntesis laboral, regreso para visitarte (ahora me pasaré por ‘Ca Ariovisto’ y ‘Ca Saporima’), con el deseo de que todo te vaya muy bien.

    Un fuerte abrazo, Dicywin/win

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  9. Hola otra vez, Dicybook:

    Pues, visto (Ariovisto) lo que me dices, me apunto el libro (uno más, en la inagotable lista de libros ‘por leer’), aunque, dado mi nivelazo de inglés, esperaré a que lo traduzcan, si es que no lo han traducido ya. Me ha gustado el fragmento sobre Dios que has tenido la amabilidad de copiarme. Eso me ha hecho cambiar de opinión. Seguro que merece la pena echarle un vistazo.

    Un saludo muy afectuoso, ‘Bookie’

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  10. Parece que todo eso es cierto, aunque eso de buscar las ideas ganar/ganar no siempre es factible… ¿O quizá sí? En lo que estoy completamente de acuerdo es en lo de que nadie puede hacer feliz a los demás si no se feliz uno mismo.

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  11. Hola Dicy: de hecho, Pereza entrarían en esa categoría de grupetes pop pegadizos y gamberretes que les (nos) gustan a las niñas pijas en la línea de Hombres G (como muy bien has apuntado) y El Canto Del Loco o Los Ronaldos en su época…

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  12. Lo alquilaré… en los semisótanos lúgubres agollumados se cura muy bien el chorizo.

    8º habit of Highly Effective People ——–> PUBLICARRRR

    Abrazos…

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  13. No es un blog de cocina, es un blog para promocionar juegos de coches, no te j…

    Es lo que tenemos los de letras, sabemos de todo… los de ciencias sólo saben de ciencias, lástima.

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