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La ética de Don Tancredo

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Tancredo López fue un “torero” valenciano, que a principios del siglo pasado introdujo en España una técnica de toreo consistente en permanecer en el ruedo completamente inmóvil sobre un pequeño pedestal, simulando ser una estatua o algo duro que al ser golpeado por el toro podría causar a éste gran daño. El “tancredismo” fue prohibido allá por el 1907 ó 1908.

El 23 de octubre de 2002 un grupo de terroristas chechenos secuestró a unas 750 personas en el Teatro Central de Moscú. Mataron a una mujer de un disparo y amenazaron con matar a otros rehenes si antes de las 6:00 del día 26 no se cumplían sus exigencias. El día 26 a las 5:35 las Fuerzas Especiales rusas tomaban el teatro, tras haber usado un gas somnífero en el interior. Más de cien inocentes murieron, algunos tiroteados, pero muchos a causa, directamente, del gas somnífero empleado.

Recuerdo que un conocido, que no amigo, comentó en mi presencia que, de ser Putin, él no habría autorizado la intervención de las fuerzas especiales. “Si los terroristas matan a esa gente ellos serán los culpables, pero si al intentar salvarlos muere alguno el culpable sería yo” venía a ser su justificación.

Para bien o para mal el estado se atribuye el “uso legítimo de las medidas de fuerza”. Si al evaluar la situación se estima que no usar la fuerza puede tener peores consecuencias que usarla, la única decisión posible es actuar. Lo otro es “buenismo homicida”.

Se habla estos días de la necesidad de flexibilizar el despido. En este momento el despido no está flexibilizado, está desbocado: 6000 personas pierden su empleo cada día, y pronto alcanzaremos los 4 millones de parados, cuando hace poco estábamos en tan solo 2. Las empresas cierran y el 100% de sus trabajadores se va a la puñetera calle. Flexibilizar el despido podría hacer que un porcentaje de esas empresas sobreviviese y mantuviese el empleo de un 10, un 30 o un 60% de sus trabajadores, los que sean. Además presupongo que la recuperación del empleo sería más rápida si las empresas sobreviven a la crisis.

Este gobierno desde el primer día demostró su creencia en que las cosas funcionan solas. No era necesario poner a gente capacitada en los ministerios, solo los socialistas más sectarios, a los amiguetes y a los necesarios para cumplir las cuotas de andaluces, de catalanes o de mujeres. A veces pienso que incluso en la crisis Rodríguez Zapatero es coherente con esta creencia que tiene: todo se va al carajo y él confía en que ya escampará por sí mismo. Pero no es coherencia, es tancredismo, inmovilismo que no es fruto de la coherencia, sino de la incompetencia para prever los problemas y resolverlos, y la incapacidad y cobardía para tomar decisiones impopulares.

Don Tancredo Zapatero es como mi conocido. Antes que ser tachado de “neocon” por sus propias huestes o de que estos le puedan culpar de “facilitar el despido” (flexibilizarlo es frenarlo, lo miren como lo miren), prefiere no hacer nada. Al fin y al cabo ahora si la gente pierde su empleo él no tiene por qué sentirse culpable, pues son las empresas las que los despiden o las que quiebran. Y si la economía se va a la mierda no será culpa suya, porque él “no hizo nada”.

Al menos el Tancredo original se jugaba su pellejo con su arriesgada y valiente apuesta, no el nuestro por su cobardía e incompetencia.

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  1. Aunque no quiera es culpa suya… lo eligieron para eso.

    En cuanto ve el toro sale corriendo y pone a Rajoy, muleta en mano, encima del pedestal, de celeste gaviota y oro. Otro gran tancredista…

    En fin, como si no te hubiera leído.

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  2. Me hacía el Tancredo. Sorry.

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  3. No estamos tan alejados musicalmente como pensábamos: coincidimos, en Mecano como mínimo!

    😛

    No tan experta…que la Wikipedia ayuda y mucho.

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  4. Hola, don Buggy:

    Muy buen post, amigo. El otro día, como por casualidad, me dio por poner Intereconomía TV (esa sí la pillo, pero no Libertad Digital TV… ¡Gallardóoon!) y estaba transmitiendo en directo dos mítines, uno del PP en Irún, con Basagoiti y Marianeto (agente secreto), y el otro del Psoe en La Coruña, con Touriño y don Tancredo.

    Ahora no sé a cuento de qué, pero don Tancredo puso mucho énfasis en que no iba a abaratar el despido bajo ningún concepto, con lo cual, siguiendo el hilo de tu argumentación, la economía seguirá cuesta abajo hasta que alcancemos tal cifra de parados que esto se volverá realmente insostenible.

    Y entonces, ¿qué hará don Tancredo? ¿Aguantar aún más el chaparrón? Improbable. ¿Convocar elecciones generales anticipadas? Posible si se tratase de cualquier otro pero ciertamente increíble si se trata de don Tancredo, porque sólo lo haría si las encuestas le garantizasen un nuevo triunfo, aunque fuera bajo mínimos. Lo veo muy mal, porque encima los sindicatos sí que están representando a conciencia el papel de don Tancredo. Con un gobierno del PP y estos niveles de paro, habrían armado la marimorena callejera y huelguista. Pero como están encamados con el poderoso don Tancredo Monclovita, pues… Pintan bastos, amigo.

    De nuevo, te felicito por el post.

    Un fuerte abrazo, Buggy

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  5. Hola Dicybug,
    Recuerdo que en 6º de EGB cuando nuestra tutora regañaba a alguien, éste siempre contestaba: “pero si yo no he hecho nada”, y ella decía: “Lo ves. Por eso te regaño, por no hacer nada”. Y yo pensaba: con lo fácil que sería decir “pero si yo no he hecho nada MALO”… ¿Cómo es posible que cayeran una y otra vez en la misma expresión?
    Seguro que alguno de aquellos grabó aquella frase a fuego en su cabeza y la convirtió en su forma de vida y llegó a presidente… Pocas luces entonces y ahora.
    Un beso.

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  6. No estoy de acuerdo en que flexibilizar el despido vaya a frenar el despido. Las empresas no tienen problemas porque el despido sea caro, sino que tienen problemas porque no hay dinero en el mercado. Abaratar el despido puede que haga que algunas empresas continúen vivas al deshacerse de los trabajadores que les sobran de manera más barata, pero lo único que estaremos haciend será pasar el problema al propio trabajador.

    Es decir, el dinero, en lugar de estar en el bolsillo del trabajador despedido, estará en el bolsillo de la empresa en funcionamiento, que, de todos modos a la larga ya no podrá funcionar porque todos esos trabajadores que despidió, además de dejar de sr trabajadores, han dejado de ser consumidores. Por tanto, siguen sin haber beneficios, y por tanto, necesitamos despedir a más gente.

    Además, flexibilizar el despido deja en situación de indefensión a los trabajadores, tanto ahora como en el futuro. Cuando alguien diga: “yo quiero cobrar horas extra” (cosa que es lógica, ya que no es obligación del trabajador regalar su trabajo), el empresario podrá despedirlo con facilidad y buscar a otra persona que esté dispuesta a hacerle ese regalo. Los trabajadores que exigen sus derechos se convierten automáticamente en desempleados, sin coste para la empresa explotadora.

    Hay muchas formas de evitar que las empresas mueran, sin tener que traspasar el problema a los trabajadores que, al fin y al cabo, son los más indefensos en toda esta situación. Por ejemplo, concediendo créditos para que las empresas puedan aguantar el temporal, a condición de que estos se inviertan en el funcionamiento de la propia empresa. Ofreciendo empleo público, de manera que el estado se convierta en un empresario que contrata personal (justo lo contrario de lo que se está haciendo ahora mismo) y, en general, inyectando en el mercado más dinero del que se recibe, como forma de inversión, puesto que el dinero genera consumo, que genera empleo, que genera impuestos. De esta manera se entra en un ciclo de crecimiento.

    Eliminar dinero del mercado, en cambio, genera un ciclo de decrecimiento. Hay menos dinero, luego hay menos consumo, luego hay menos trabajo. Eso es lo que ocurre cuando hay despidos.

    Es decir, la medida no es abaratar el despido. Eso es pan para hoy y hambre para mañana de cara a las empresas, y hambre para hoy, y para mañana, de cara a los trabajadores. Lo que se debe hacer es fomentar la productividad.

    Responder
  7. Hola, Buggy.

    Muchas gracias por el comentario. Sí, supongo que los Westerton se reirían con aquella confusión. El abuelo, de todas formas, debía ser todo un personaje.

    Por otra parte, hay entre nosotros uno cuyo proceder es inconfundible, y es don Tancredo Zapatero. Que Dios, en su infinita misericordia, le confunda, y de paso que no se olvide de España porque a este paso no van a dejar ni el solar.

    Un fuerte abrazo

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  8. Es curioso: hace unos meses, cuando dibujé un “Don Tancredo” para la bitácora de Cien Mil Objeciones, si buscabas la expresión en Google/images, aparecía Mariano por todos sitios.

    Y ahora no. ¿Trabajan también en el ciberespacio cuadrillas de cibersorayas?

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  9. Ups, no ha salido bien el enlace. Es éste

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  10. No me parecería del todo mal que el estado subvencionase las indemnizaciones por despido, siempre que se comprobase que se trata de un despido necesario y que garantizará que la empresa continúe a flote. Lo cual es bastante complicado de demostrar.

    Sin embargo, subvencionar el despido supone una inversión de dinero público en una empresa que, al fin y al cabo, se está demostrando que no es rentable. A todos los efectos es lo mismo que concederle un crédito, sólo que si se concede el crédito, quizá se recupere y quizá nom y al menos los trabajadores seguirán empleados. Si se subvenciona el despido, el estado nunca recuperará ese dinero, y, además, tendrá un desempleado extra. Sea como sea, trasladamos las consecuencias de los riesgos del empresario al estado.

    cambiar las normas ahora no quiere decir que el cambio se deba mantener indefinidamente.

    No, pero la experiencia demuestra que en este país se actúa así. Probablemente porque los sindicatos no sirven para nada en absoluto (no hacen su trabajo). Retiraré esto si me muestras algún derecho al que los trabajadores hayan renunciado en los últimos 20 años y que posteriormente fuese recuperado. Por lo que yo veo, y lo que me cuentan mis padres y abuelos, en tiempos de Franco los trabajadores tenían una mayor protección que ahora.

    Referente a la contratación pública, yo no digo que se contrate a gente que no es necesaria. Me conformaría con que se limitaran, simplemente, a contratar a la gente que sí es necesaria. ¿Has visto la oferta de empleo público de este año? ¿No? Pues yo tampoco, porque no ha salido. Y cuando salga, será ridícula (Solves a anunciado que sólo van a contratar un 30% del personal necesario) y quizá ni siquiera se ejecute este año (también está pensando en congelarla, directamente).

    Supongo que ahora, los desempleados que acudan a las oficinas de la seguridad social tendrán que inscribirse a si mismos. Lo cual puede suponer una ventaja en algunos casos. Por ejemplo, si yo voy al registro civil a cambiar mi nombre y sexo legal y me dicen “no, no hay nadie para hacerlo, tendrá que inscribirse usted mismo”, igual se me facilitan mucho las cosas. Y un mundo en el que hayan pocos inspectores de Hacienda… ¿te imaginas?

    Lo que está claro es que no hacer nada, no funciona. El mercado no se regula por si mismo, y el liberalismo económico ha fracasado repetidamente. Pero abaratar el despido tampoco creo que sea una buena medida (admito que la concesión de créditos quizá tampoco sea la solución).

    Una medida que seguro que sería acertada, sería quitar al ministro de Hacienda que tenemos, que ya demostró su incompetencia durante la crisis de 1992, y poner a alguien que sea capaz de buscar soluciones que no nos dejen peor que estábamos.

    También llevas razón en esto:

    No te quejes mucho de los “progres” en estos temas, porque gracias a ellos se ha mejorado mucho la calidad de vida en España de los LGBT. Gran parte de la derecha carece de empatía, como mínimo, con estas personas. “Lo que es, es”, como decía un profesor mío del colegio.

    Desde luego, podíamos estar peor. Alguna cosa buena han hecho los socialistas ¿no? Aunque ahora nos hayamos quedado todos de golpe sin dinero.

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  11. “…me he sentido invadida, estudiada e incluso juzgada…”

    Y añado…”por gente de mi entorno, que no de mis amigos por supuesto, que han utilizado lo que escribía para lastimarme y juzgarme e incluso, atacarme…”

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  12. Hola, Buggy:

    Me paso un momento a saludarte. Espero que todo te vaya muy bien. Vuelvo a estar un poco liado y navegaré poco por la cosa internáutica. Que pases un buen fin de semana.

    Un fuerte abrazo

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